Un día el cielo está nublado, al día siguiente hay una ola de calor: a los veranos de Ámsterdam les encanta ser impredecibles. Pero haga el tiempo que haga, tu café siempre estará de primera. Estas cinco recetas de café helado están pensadas para refrescarte, aportar un poco de variedad y traer un poco de sol a tu taza, llueva o haga sol.
1. Affogato casero: el postre con solo 2 ingredientes
El postre más fácil del mundo —y quizás el más elegante. El affogato es la respuesta italiana a los antojos veraniegos.
Ingredientes:
• 1 bola de helado de vainilla
• 1 chupito de café expreso (preferiblemente una mezcla afrutada o con sabor a chocolate)
Preparación:
- Pon el helado en una taza pequeña.
- Prepara un espresso doble.
- Vierte una taza de espresso caliente directamente sobre el helado.
- Cómelo enseguida.
Consejo de experto: Pruébalo con helado de caramelo o de stracciatella para darle un toque gourmet.
2. Espresso Tonic: sencillo, fresco y burbujeante

Fresco, amargo y burbujeante: el espresso tónico es el cóctel sin alcohol más fácil de preparar y que sabe a fiesta en un vaso.
Ingredientes:
• 1 chupito de espresso (el café colombiano o etíope queda muy bien)
• 100 ml de tónica fría
• Cubitos de hielo
• Una rodaja de limón o naranja (opcional)
Preparación:
- Llena un vaso alto con hielo.
- Echa primero la tónica (para evitar salpicaduras).
- Vierte lentamente el espresso por encima; este flotará un rato para crear un efecto de capas.
- Decora con cítricos si te apetece.
Consejo «cero residuos»: ¡Usa el espresso que te haya sobrado del affogato!
3. Mochaccino: tu pausa de café con sabor a chocolate
Intenso, suave y reconfortante: esta es tu pausa acogedora en una taza (aunque fuera haga un frío que pela). ¡Puedes prepararlo con o sin hielo!
Ingredientes:
• 1 shot de espresso (uno brasileño con sabor a nueces queda genial)
• 150 ml de leche o una alternativa vegetal
• 1–2 cucharaditas de sirope de chocolate o cacao en polvo sin azúcar
• (Opcional) 1 cuadradito de chocolate negro
Preparación:
- Calienta la leche a fuego lento (sin que llegue a hervir).
- Vierte el sirope de chocolate en una taza (o mezcla el cacao con un chorrito de leche caliente).
- Añade tu chupito de espresso.
- Añade la leche caliente, a ser posible espumada.
- (Opcional) Derrite un cuadradito de chocolate negro para darle un toque extra de placer.
- Remueve un poco y ¡disfrútalo!
4. Cold Brew: el imprescindible del verano
El cold brew no es solo una de las recetas de café helado que conoces. Es un método de preparación lento y en frío que da como resultado una bebida suave y naturalmente dulce, con poco amargor.
Ingredientes:
• 50 g de café molido grueso
• 750 ml de agua filtrada
• Una jarra o una cafetera de émbolo
• Un filtro (V60, Chemex o un paño limpio)
Preparación:
- Muele el café grueso, más o menos como la sal marina.
- Echa el café y el agua en la jarra o botella. Remueve con cuidado.
- Déjalo reposar en la nevera durante 15 horas.
(Menos de 12 horas = ácido; más de 18 horas = insípido.)
- Fíltralo lentamente.
- Sírvelo con hielo.
Consejos extra: Añade una rodaja de limón, un chorrito de tónica o un poco de piel de naranja.
Consejos para el café:
• Banko Gotiti (lima, té negro, jazmín)
• Gushe Buna (suave y afrutado)
5. Espresso Martini: un clásico con un toque especial

Sí, puedes mezclar café en un cóctel. Y sí, es tan elegante como suena.
Ingredientes:
• 1 chupito de espresso (¡también vale descafeinado!)
• 50 ml de vodka
• 25 ml de licor de café (como Kahlúa)
• Hielo
Preparación:
- Llena una coctelera con hielo.
- Añade el espresso, el vodka y el licor.
- Agita enérgicamente durante 15 segundos.
- Vierte la mezcla en una copa de cóctel fría.
- Decora con unos granos de café, si te apetece algo especial.