Mientras las hojas cambian de color y las noches se alargan, Ámsterdam se convierte en una ciudad de susurros y sombras. Desde figuras fantasmales que deambulan por las calles empedradas hasta historias espeluznantes que resuenan en edificios centenarios: descubre los oscuros secretos que se esconden en el corazón de nuestra ciudad. ¿Te atreves a acompañarnos en un escalofriante recorrido por cinco de los lugares más espeluznantes de Ámsterdam, donde la historia y lo sobrenatural se dan la mano? ¿Eres lo suficientemente valiente como para descubrir las historias escalofriantes que te esperan?
Estés donde estés en Ámsterdam, por todas partes deambulan fantasmas legendarios con su propia historia
1. Bloedstraat
La Bloedstraat va desde el Nieuwmarkt, donde antiguamente se ejecutaba a los presos, hasta el canal. Al parecer, la sangre de las ejecuciones fluía desde el Nieuwmarkt directamente al canal, de ahí el nombre de «Bloedstraat». Además, se dice que la calle está doblemente maldita. En la zona había un convento franciscano, donde en el siglo XVI tuvo lugar el Bloedraad. El Bloedraad es una parte especialmente inquietante de la historia de los Países Bajos, en la que se ejecutaba a supuestos rebeldes políticos por orden del rey de España. Se dice que los fantasmas de los ejecutados siguen atormentando la Bloedstraat hasta el día de hoy…
Las casas de hilado estuvieron muy extendidas en Europa hasta bien entrado el siglo XIX y servían como reformatorios para mujeres a las que se obligaba a hilar. Estos lugares son conocidos por su atmósfera espeluznante y el de Ámsterdam no es una excepción. Según la leyenda local, un sacerdote que vivía en la casa se quitó la vida en uno de los dormitorios, porque no podía conciliar su devoción por Dios con sus sentimientos hacia una de las mujeres. El Spinhuis, que ahora se ha convertido en un hotel, se ha transformado en un lugar de apariciones fantasmales; tanto el personal como los huéspedes cuentan que se han encontrado con el fantasma del sacerdote justo en la habitación donde tuvo su trágico final.
4. La plaza Dam
De Dam, situada justo frente al Palacio Real, es un conocido punto de encuentro tanto para turistas como para residentes. Aunque hoy en día es un lugar animado de diversión y celebración, en su día fue un escenario sombrío durante la Inquisición española, donde tuvieron lugar innumerables ejecuciones. Muchas personas fueron quemadas en esta plaza por brujería, y se cree que sus espíritus inquietos aún deambulan por aquí. Los visitantes suelen mencionar una sensación incómoda al cruzar la plaza, como si los ecos del pasado se pudieran sentir en medio del animado ambiente.