Los Países Bajos son conocidos por sus paisajes de pólderes perfectamente ordenados, pero en ningún otro lugar la naturaleza salvaje y el ocio activo se funden de forma tan espectacular como aquí. Descubre Het Twiske, un extenso oasis verde de 650 hectáreas que, con toda justicia, ha sido galardonado con la protección de la red europea Natura 2000.
Es un paraíso dinámico y lleno de agua donde las vacas de las Highlands escocesas comparten los polderes abiertos con aves de pastizal poco comunes. En cuanto dejas atrás el ajetreo de la ciudad, te adentras en un mundo donde, en un momento, disfrutas de un paseo en bici o te das un baño al aire libre en aguas cristalinas.
Desde las turberas medievales hasta el lago Stootersplas

Bajo el verde césped se esconde una cicatriz centenaria. Ya en la Edad Media, este pantano fangoso fue dragado en busca de turba, lo que dio lugar a un laberinto irregular de surcos y canales de agua. Un intento posterior de domesticar la zona para convertirla en terreno agrícola bien definido fracasó estrepitosamente; el agua salina que brotaba del subsuelo hizo que el suelo quedara inservible.
La verdadera transformación se produjo en los años sesenta, impulsada por la necesidad de Ámsterdam de construir autopistas. Para construir el túnel Coen, se extrajo una gran cantidad de arena de las profundidades de la capa de turba. Esta intervención dejó un enorme agujero de nada menos que 40 metros de profundidad. Ahora es el Stootersplas: un abismo impresionantemente profundo con un fondo de arena pura y aguas cristalinas.
Naturaleza salvaje protegida de Europa

Justo a las afueras de la capital encontrarás un espacio natural europeo protegido oficialmente. El tranquilo norte de Het Twiske cuenta con una estricta protección Natura 2000, donde la naturaleza vuelve a tener vía libre. Por los abiertos pólderes de hierba pastan las peludas vacas de las Highlands escocesas, que pastan las extensas llanuras de una forma natural y salvaje.
Además, gracias a la abundancia de juncos y agua, esta zona es un paraíso ornitológico reconocido internacionalmente. En primavera, el tímido y raro avetoro común anida bien escondido entre los juncos a lo largo de las zonas pantanosas. En cuanto llega el otoño, el lago se transforma en una importante zona de parada para miles de ánades silbones y ánades frisos que vienen aquí en masa a pasar el invierno.
Ocio activo a orillas del agua

Además de pura tranquilidad, este oasis lleno de agua ofrece un sinfín de posibilidades para la acción. Alrededor de toda la zona hay un circuito perfectamente asfaltado de 15 kilómetros, una ruta de ensueño para skaters y ciclistas. En Twiske Haven, cambias la orilla por el agua y alquilas una canoa o una lancha eléctrica para recorrer en silencio los recovecos ocultos.
En las limpias playas de arena, los bañistas se relajan para darse un chapuzón en el agua cristalina. Además, en el extremo sur encontrarás un rincón emblemático de la historia cultural: el monumental molino de Twiske. Este histórico molino de pólder se trasladó aquí en 1974 y sigue drenando fielmente el pólder de los alrededores.
📍 Dirección: De Noorderlaak 1, 1511 BX Oostzaan (entrada principal)
🚲 En bici: Desde el transbordador de Buiksloterweg o NDSM, en Ámsterdam-Norte, son entre 20 y 30 minutos en bici.
🚗 En coche: El acceso al parque es gratuito, pero el aparcamiento se paga mediante el registro de la matrícula.
🚌 En transporte público: Coge el autobús desde la estación de metro Amsterdam Noord hasta la parada de Landsmeer u Oostzaan; desde allí, entras directamente en la zona.